Lograr la transformación digital del Gobierno implica coordinar una multiplicidad de actores dentro y fuera del gobierno, crear y operar una amplia gama de servicios horizontales, impulsar cambios normativos y prestar asistencia técnica a múltiples instituciones. Para afrontar estos retos, es imprescindible contar con cinco elementos principales, los cuales de desarrollan en este capítulo.
ESTRATEGIA DE TRANSFORMACIÓN DIGITAL
La estrategia nacional de transformación digital es el elemento articulador que define el camino para avanzar hacia un estado digital. Plantea una visión holística que abarca no solo al Gobierno y las distintas instituciones públicas de todos los niveles, sino también las relaciones con la ciudadanía, el sector privado, académico y el sector sin fines de lucro. Establece qué se quiere conseguir, cómo hacerlo y cómo gestionarlo desde un punto de vista de comunicación, riesgos y aprovisionamiento.
Una estrategia de transformación digital completa debe incluir al menos:
Que establezca los objetivos por conseguir, así como las métricas asociadas a ellos, y que permita medir el éxito de su consecución, es decir, qué se quiere conseguir y cómo se va a medir.
Que planifique de forma detallada todas las actuaciones necesarias que se deben llevar a cabo para conseguir los objetivos, a través de programas y proyectos. Dicho de otro modo, cómo se van a conseguir los objetivos marcados por la agenda, qué actuaciones se van a llevar a cabo y en qué orden cronológico.
Que unifique los criterios tecnológicos y los principios con los que se van a construir las distintas soluciones que den respuesta desde el punto de vista tecnológico.
Para planear de forma paralela, y con visión conjunta a la hoja de ruta, no solo las compras y adquisiciones, sino también el aprovisionamiento de talento o personal.
Si la estrategia no se comunica, no existe. Una estrategia es mucho más que un papel escrito. Para que tenga éxito, todas las personas involucradas deben ser comunicadas sobre los objetivos y cómo alcanzarlos.
Con el objetivo de garantizar y asegurar que los servicios digitales van a contar con los niveles de protección adecuados, ya que hoy en día son uno de los activos más importantes que la administración debe proteger.
Ya que toda estrategia cuenta con riesgos asociados, estos deben ser gestionados para poder evitarlos, mitigarlos o aceptarlos, cada uno en su justa medida. Sin embargo, para evitar que la materialización de algún riesgo ponga en peligro la estrategia, es imprescindible elaborar un plan de gestión.
Porque lo que no se mide no se puede mejorar, y midiendo los avances se puede determinar si hacen falta medidas correctivas a tiempo que aseguren la consecución de los objetivos planteados en la agenda digital de la estrategia.
INSTITUCIÓN RECTORA
La institución rectora se debe configurar como la entidad a cargo de impulsar la agenda de transformación digital, en el sentido amplio. Esto incluye la participación o incluso redacción directa de normativa TIC, el liderazgo de la gobernanza de la transformación digital del país, así como la responsabilidad de la provisión de los servicios comunes para todo el Estado (aunque en algunos casos no los preste directamente). Esta institución debe contar con varios elementos básicos:
Debe tener un mandato claro para implementar su agenda directamente y/o promover su implementación en otras entidades. Es ideal que este mandato esté respaldado por el máximo nivel normativo posible.
Debe tener un equipo con el personal necesario para gestionar todos los elementos de su agenda. Debe disponer de un equipo interdisciplinario y amplio.
La conveniencia que trae que la coordinación de la transformación digital sea parte de una única entidad se deriva en gran medida de la provisión de servicios comunes que necesitan muchas instituciones del Estado.
Debe tener los poderes para promover la adhesión a la agenda digital. Por ejemplo: control de compras TIC, control sobre lo que se publica en la página web del gobierno, poder de generación de normativa, poder sancionatorio.
Requiere el presupuesto suficiente para financiar toda su agenda, contratar las personas y los servicios necesarios, y financiar o ejcutar proyectos digitales en otras entidades.
Debe tener capacidad de coordinación para liderar la gobernanza de la transformación del país, a través de foros con entidades públicas y privadas.
MECANISMOS DE GOBERNANZA
Los mecanismos de gobernanza son instancias formales, con soporte legal, donde se toman decisiones con carácter vinculante para la transformación digital, tanto en el ámbito del Gobierno central como con el resto de las instituciones. Se trata de generar estructuras lo suficientemente flexibles y a la vez formales, capaces de atender todas aquellas cuestiones susceptibles de ser coordinadas por más de un agente involucrado en la transformación digital, ya sean de índole organizativo, semántico, legal o técnico. Para ello es importante contar con comités de distintos niveles, composiciones y propósitos, como, por ejemplo:
GESTIÓN OPERATIVA
La gestión operativa engloba el conjunto de actuaciones necesarias para poder llevar a la realidad la estrategia de transformación digital. Para ayudar en esta situación se requiere ejecutar una gestión operativa que permita la gobernabilidad de las actuaciones. Para ello se establecen las siguientes disciplinas
ESTRATEGIAS DE TRANSFORMACIÓN DIGITAL SECTORIALES
Cada uno de los ámbitos verticales (salud, educación, etc.) puede tener una estrategia de transformación digital específica, la cual debería estar coordinada con la estrategia nacional. Los elementos de coordinación (tanto internos a la institución como externos, con los distintos actores generales) deberían facilitar estas estrategias coordinadas.